Cuento corto para una niña pequeña.

“...Ay carajo, como quisiera comprarte
un castillo
para que te sientes ahí
a mirar el mundo.”
Fue lo único que pudo decirle. No tenía una moneda, una galleta ni nada que darle, solo un poco de ilusión y una caricia. No conocí más de él.
No recuerdo su nombre, quizá levemente sus rasgos, pero esas palabras jamás las olvidaré. Volví a casa pensando en ello, y en toda la conversación. Me senté en la escalera en un letargo absoluto, mientras veía como el cielo aparecía ante mis ojos, mientras esperaba que el sol, que el alba hicieran su trabajo, y los fantasmas de la noche se fueran a descansar. Me quedé dormido con el pecho descubierto, abrazando mis rodillas....pero nunca más pude despertar.
Y el sueño se hizo enterno
Y el castillo construí
Y una niña enjuta
Una niña más
Ahí descansa sus sueños
Mientras mira el mar
Con sus ojos de cielo.
Los Derecho de Autor de la Imagen pertenecen a MASKANA YACHCAY
Articulos relacionados:


Es un sentimiento, una emosión, la cual es parte de nuestra realidad que cada ves la aceptamos menos, queremos despolvarla, limpiarla, lavarla y eso es algo que solo se puede hacer con la mirada para no caer en lo tosco, pero con ella se cargan una rebelión de actos de derecho, que casi siempre se quedan en acciones de hecho. La proxima ves cuentale tu cuento, mirando sus tierras junto a ella.
saludos
Marive
Escrito por Marive Bustamante — 01 Dic 2006, 10:43