¿Por qué AGP insiste en mantener a Alva Castro en el Gabinete?: Reflexiones desde el doce.
Me suelen asaltar constantes preguntas, que la mayoría de las veces, no puedo responder. Preguntas cuya trascendencia no nace de quien las formula, sino de su presencia mediática, y más aún, de su permanencia en la agenda política, agenda más presidencial que mediática, para ser sincero. Hoy decidí dejar de buscar una respuesta, y opté por convocar, con inevitable tono futbolero, un marcador izquierdo, un zurdo carrilero, un central bien ubicado y un extremo derecho. Tracé el derrotero con la siguiente pregunta: ¿Por qué AGP insiste en mantener a Alva Castro en el Gabinete?; y los dejé jugar. He aquí el resultado. Antonio Ramírez Mejia.
Es una pregunta que todo el país se hace y con respecto a la cual se ha especulado mucho. Uno podría pensar en diferentes alternativas. Si somos maquiavélicos podríamos recordar que en el pasado Alan García y Alva Castro han sido contendientes políticos dentro del APRA, sin embargo, es sabido por todos que Jorge Del Castillo ha sido y es el gran aliado que ha tenido Alan García en su carrera política, demostrando una lealtad y una perseverancia en la defensa de su líder, a prueba de todo. Pues bien, una opción podría ser el que Alan García con el propósito de favorecer a sus leales, haya colocado a Alva Castro en una cartera sobre la que este último no sabe absolutamente nada y, en la que previsiblemente fracasaría, de tal manera que la posibilidad de que pudiera aspirar a una candidatura a la presidencia en representación del APRA para el 2011 fuera totalmente inviable, pues tal como esta sucediendo su popularidad estaría por los suelos. En este punto cabe preguntarse porqué Alva Castro acepta esta cartera ministerial que no conoce y que puede terminar de acabar con un porvenir político que luego de sus funestas gestiones como ministro en el patético primer gobierno aprista ya era poco esperanzador. La respuesta a esta pregunta es que Alva Castro no esta en situación de escoger sino mas bien de acoger cualquier oportunidad que se le presente, por lo que como un kamikaze político se ha lanzado en esta aventura que sin lugar a dudas significará el lapidamiento definitivo de este personaje que en su momento fue junto a García Pérez la gran esperanza del APRA y hoy es simplemente el rival más débil. Lo dicho anteriormente podría ser contradicho con el argumento de que el actual Ministro del interior le esta quitando popularidad al APRA y a su gobierno, sin embargo debemos pensar que el gobierno apenas empieza o en todo caso le queda mucho tiempo por delante, tiempo de sobra para que Alan García pueda ejecutar muchos de esos golpes de efecto a los que este político de carrera nos tiene acostumbrados, golpes que ejecuta con certera excelencia y que le han valido ser uno de los políticos mas exitosos que ha tenido el Perú en su historia, logrando casi un milagro al volver en el 2001 y alcanzar un 49% en la segunda vuelta electoral para concretar la realización del mismo en el 2006 a pesar de las pataditas y peor aún, a pesar de lo inmensamente incapaces que resultan ser, como prueba el periodo transcurrido entre 1990 y 2001, sus compañeros apristas. Creemos desde esta tribuna que Alan García en su momento cortará la cabeza de Alva Castro, cuando su fracaso sea ya inocultable y su destitución sea como ya casi es hoy, un clamor popular; tal medida aumentará la popularidad del gobierno y como casi siempre tendremos que decir, ¡palmas compañero presidente!. Solo esperemos que esas palmas no le cuesten al país un incremento incontrolable del narcoterrorismo.
Julio Saenz Delgado
Considero que existen dos posibles razones para que Alan García mantenga a Alva Castro Como Ministro del Interior. La primera es que Alva Castro encabece una facción del APRA que es opositora a García, y que tiene fuerza suficiente para desestabilizar al presidente. Por ello, García se vio en la necesidad de otorgar a esa facción un cargo en el Gobierno para calmar los conflictos al interior de su partido.No es un secreto que el Ministerio del Interior es una “papa caliente” que puede quemar al Ministro de turno. Si embargo, también es sabido que este Ministerio realiza un sinnúmero de compras y licitaciones que pueden resultar muy provechosas para un funcionario sin escrúpulos. Con estas dos premisas se puede obtener un resultado: (i) García quiere quemar a Alva Castro en el Ministerio del Interior, porque sabe que no podrá combatir a la delincuencia organizada, ni liderar la reforma de la Policía ni mucho menos lidiar con el narcoterrorismo; por otro lado, Alva Castro es consciente que su carrera política puede terminar luego que deje el Ministerio del Interior, pero acepta el cargo debido a las ventajas económicas que puede conseguir con adquisiciones amañadas de pertrechos, patrulleros (es tan incompetente que sus compras fraudulentas se filtraron a la prensa y tuvo que anular los contratos), uniformes y muchos otros etcéteras; (ii) la segunda posibilidad es que Alva Castro sepa demasiados detalles y le haya hecho demasiados favores a García durante su primer Gobierno y que éste último se encuentre obligado a mantenerlo en el cargo por temor a que se revelen actos de corrupción de su primera gestión. En mi opinión, en ambos escenarios García demuestra ser un político astuto. En efecto, el ahora Ministro ha demostrado con sus propios actos que es un mal elemento para la imagen del aprismo y llegado el caso (cuando cometa una gran burrada o la suma de burradas sea mayúscula) tendrá que alejarse de las esferas de poder por voluntad propia. Una vez que eso suceda, García se libraría de Alva Castro sin tener que lidiar con una de las facciones de su partido y sin el riesgo de que su “pasado vergonzante” sea develado a la opinión pública.
Del autor.
Sea por calquiera de las razones claramente expuestas en los párrafos precedentes, lo que queda muy claro es que el ministro Luis Alva Castro, debe ser removido de su cargo. La seguridad de este país, cada día más amenazada no solo por la delincuencia común, sino y principalmente por los ataques sufridos en el interior del país, perpetrados por terroristas, narcotraficantes o narcoterroristas, todo criminales al fin, está evidentemente en manos de la persona equivocada.
No necesitamos más parsimonia y negligencia, por decir lo menos, en el aparato del Estado. Con todo el respeto que nos merece señor Alva Castro: vayase a su casa.
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Esta loco caballo loco para seguir con alva castro.
Aqui hay un buen articulo:
http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2132&Itemid=1
Escrito por Chichi — 02 Jun 2008, 22:26